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INCREIBLE

Marcela de Jesús Galante Ferreira, nacida en la localidad brasileña de en Patrocinio Paulista -una población de 15.000 habitantes del estado de San Pablo-, acaba de cumplir diez meses de vida. Su peculiaridad es que no tiene cerebro. Sin embargo, ha batido ya todos los récord de supervivencia y conmueve a todos cuando, por ejemplo, llora al no estar en brazos de su madre o la ven crecer: ya pesa 11,2 kilos, algo más de la media de su edad. El caso de Marcela de Jesús no pudo ser más oportuno. Nació el 20 de noviembre pasado en medio de un debate para despenalizar el aborto en casos de anencefalia, malformación congénita que implica la ausencia parcial o total de cerebro en el concebido y supone una muerte pronta tras el nacimiento. Un testimonio que echa por tierra la tesis de los grupos feministas que defienden la legalización del aborto. La naturaleza va siempre por delante de los pronósticos.

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¿Sufre un Niño que muere en un aborto?, Carolina Antimán Echeverría

  Morir y vivir con Dignidad, en nombre de estos preceptos se diputan temas tan álgidos como el aborto y la eutanasia, ambos situados en distintos momentos, el primero en el que la vida está irrumpiendo y el segundo cuando la vida se escapa de las manos. Ambos imponen un final, sin embargo, la muerte como tal, sólo será considerada si ocurre desde el momento en que el feto se separa completamente de su de su madre a través del corte del cordón umbilical [1] . La muerte como resultado de un aborto, no existe conceptualmente, menos aún la dignidad de esa muerte. Dentro de los criterios que hoy se incluyen para determinar que una persona ha dejado de existir, se encuentran la evaluación del estado de conciencia, la ausencia de actividad cerebral, etc. Estos son criterios válidos para la vida extrauterina. Entonces surge la pregunta. ¿Es también la muerte fetal por aborto, un momento al final de la vida? Probablemente, no sea una reflexión de la mayoría, sobre todo en los países en que

630 Niños mueren en Chile durante el año 2019, sin funeral, sin nombre, y a manos de una correcta organización de nuestro Sistema de Salud.

Alguién escribió en facebook en medio de esta Pandemia: "Cuando los muertos sean tuyos, tomarás conciencia".  La muerte duele hoy, más que nunca. Nuestro sistema de Salud esta en jaque, a pesar de todos los esfuerzos económicos y humanos para salvar más vidas. Capacitaciones al personal de salud para el uso de drogas, ventiladores, equipos de protección personal, normas y más normas, que nos protejan de este virus. Sin embargo, los muertos se suceden cada día en cantidades que nunca pensamos existirían. Los personas fallecidas pueden ser una estadística, pero detras de cada una existe una familia que llora hoy y que llorará por años la ausencia. Duele porque pertenecian a hijos, a madres, a padres, a abuelos, a hermanos, a compañeros de trabajo. Fueron 630 Niños en el año 2019, que murieron en manos del mismo sistema de salud. Para que ellos murieran se inyectaron recursos al sistema de salud, se capacitó al personal y se confeccionaron normas y más normas. Sus mue

Linaje de Los Benditos de Jehovça

Linaje de los Benditos de Jehová Carolina Antimán Echeverría [1] No trabajaran en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos [2] . Isaías Cap. 65, vers. 23 Dios llama “Linaje de los Benditos de Jehová” a aquellos de su pueblo que han sido fieles a su nombre, es una declaración sobre los que Dios considera sus Siervos. Y los llama Linaje [3] de los Benditos de Jehová. Lo que deseo rescatar de esta palabra es que aquellos que seguimos a Dios de todo nuestro corazón, somos señalados por Dios como parte de algo único, Él nos adjudica una ascendencia a un grupo especial y bendecido, nos conecta a una familia que está unida por una característica, Ser Benditos de Jehová . Nos entrega una pertenencia y una historia y nos vincula fuertemente con Él. Lo extraordinario es que esta nobleza no es sólo para nosotros, es un linaje, y como tal acompañará a nuestros descendientes. Cuando entendemos lo que somos