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El llamado de Dios a ser Pro Vida













¿Qué sucede cuando nuestro ejercicio profesional esta en contravención con nuestros principios? ¿Cuando a través de un acto médico ponemos en riesgo la vida de otro ser humano? Desde el simple papel la reflexión resulta un poco más simple। Sin embargo, en el día a día, ¿qué motiva el que decidamos la opción menos rentable y menos popular, Proteger la Vida Humana desde la Fecundación?



En general la opción Pro Vida nos sitúa en un cajón de moralidad, religiosidad, absolutismo, intolerancia, etc. Probablemente si eres Pro Vida sabes que eres una persona no grata para muchos sobre todo al plantear temas de protección a la vida, regulación de fecundidad, etc.
Pero, ¿cuándo parte esto en cada uno de nosotros?, ¿En qué momento recuerda usted haber decidido con el corazón y la mente ser un defensor de la vida?
Me gusta el relato de Éxodo cap. 1, respecto de la actuación de un grupo de Matronas, más bién parteras que fueron puestas a prueba, me identifico con ellas.
El escenario es el Imperio Egipcio, con todo lo que ellos significa, riquezas, poder, etc. El Rey de Egipto, la máxima autoridad, casi considerada un Dios, desea disminuir el crecimiento de un pueblo que amenaza la estabilidad de su reinado, un pueblo esclavo, que se alimenta como esclavo, vive y trabaja como esclavo. Dentro de algunas medidas de control demográfico, se encuentra la de terminar con la vida de los recién nacidos de sexo masculino, y para llevar a cabo esta idea, decide llamar a la Parteras Hebreas.
Las Parteras Hebreas, también eran esclavas, eran parte de este pueblo oprimido y cansado. Dada las condiciones de crecimiento del pueblo hebreo, probablemente tenían bastante trabajo.
Me imagino que estás mujeres, y sus familias se extrañaron de este llamado del Rey, ¿que podría querer este Rey de ellas? La Biblia relata que 2 de ellas se llamaban Sifra y Fua. Quizás pensaron que el Rey las necesitaba para trabajar en el palacio, atendiendo los nacimientos de la familia real, controlando los embarazos…
El Rey fue claro en su solicitud; cuando asistieran a las mujeres hebreas debían observar el sexo del recién nacido, si este era niño, debían matarlo.
Evidentemente este acto sería valorado por la autoridad y a Sifra ya Fúa la vida les podría cambiar considerablemente. Una “muy buena oferta laboral” en un escenario totalmente adverso
Pudieron haber dicho
1. Por los hijos todo vale.
2. Es una orden del Rey de Egipto, que tan malo puede ser.
3. Son sólo Recién Nacidos
4. Es mi momento, llego el tiempo de surgir
5. Dios nos tiene en esclavitud, y el Rey me ofrece la oportunidad de salir.
6. De todos modos lo van realizar, probablemente puedo hacerlo y mejor.

La Biblia, die que la razón por la que las parteras no cumplieron la orden fue que “Temieron a Dios”.
Cuando hablamos de este temor, no se trata de miedo a Dios, sino de aquella reverente actitud de considerar el pensamiento de Dios para actuar en la vida. Este temor reverencial es aquel que muchas veces ha dirigido nuestra vida en el camino de buscar el agrado de Dios en todo lo que hacemos, no por miedo, sino por Amor.
Estás mujeres, a pesar de todo el entorno social y económico que se les presentaba, no quebrantaron sus principios y su Fe, y no hicieron caso al mandato de Faraón.
La decisión que tomaron tuvo consecuencias. Preservaron la vida de los niños, pero generaron la molestia de Faraón, cada uno de ellas tenía una familia y estar en desacato a las órdenes entregadas por el rey de Egipto debía generar grandes dificultades.
El temor de Dios en sus corazones generó una segunda condición inconfundible para todos los que buscamos proteger la vida: La Valentía.
¿Somos valientes los partidarios de la protección de la vida?, absolutamente, sino recuerde todo lo que ha enfrentado.
Sifra y Fua fueron llevadas ante el rey de Egipto y probablemente pensaron en el castigo que recibirían, me imagino que hasta temieron morir, sin embargo la respuesta que dieron al rey denota sabiduría, no fue una respuesta desafiante, sino un astuto argumento, que liquidaba la opción de este rey de solicitar una vez más la ayuda de Sifra y Fúa.
La realidad es que las parteras preservaron la vida a los niños, así lo dice la Biblia, siguieron asistiendo los partos de las mujeres Hebreas, y no obedecieron a Faraón.
Sifra y Fua decidieron en Fe. La Fe como dice la Biblia en Hebreos 11, 1, es “la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve”. En el momento en que ellas fueron llamadas ante el rey, nada estaba aparentemente a su favor, el escenario era la esclavitud, las tareas forzadas, el cansancio, la pobreza. Sin embargo, la Fe que las movió en la dirección correcta, fue aquella Fe no asentada en sus propias circunstancias, sino en el Dios que servían, en Jehová. En medio de toda esta adversidad levantaron la mirada por sobre las circunstancias, y decidieron no por las circunstancias sino por la Fe.
Todos aquellos que hemos sido llamados por Dios a Proteger la Vida, probablemente también hemos recibido ofertas para realizar abortos, para indicar métodos de regulación de fecundidad que son abortivos, etc. También es probable que recibamos ofertas laborales tan buenas, pero que ocupan tanto nuestro tiempo que sea imposible ocuparnos de otra cosa, y pasan y pasan los años y postergamos todo aquello que tenga que ver con el llamado de Dios, y mientras esto sucede miles y miles de seres humanos mueren.
Ser Pro Vida involucra decidir, impregna nuestra vida pues no podríamos ser sólo espectadores de lo que está sucediendo en el mundo, una simple acción cómo escribir, conversar, educar, entregar un panfleto, escuchar a una mujer afligida puede salvar la vida de un ser humano. Es cierto que está la cara amarga, el trabajo que se realiza que aparentemente no genera resultados, la renuncia a ofertas laborales que merman nuestra economía, la resistencia del entorno frente a nuestras posturas.
Pero ojo, revise el versículo 21 del capítulo 21 de Éxodo; “Y por haber las parteras temido a Dios, Él prosperó sus familias”.
2 Cosas: Dios observó la actitud y valentía de estas mujeres y actuó, prosperando sus familias. En el sentido estricto de la palabra más se acerca al término, “amplió” sus familias. Probablemente existe un clara vínculo entre las personas que profesan esta postura próvida y la cantidad de hijos que tienen.
Mira a tu familia y mira a tus hijos, pensabas que no había retribución a tu trabajo, ahora sabes que Dios está contigo.
Continuemos, sigamos adelante, no nos amedrentemos por las circunstancias. Dios mira lo que hacemos.
Les dejo 2 palabras para que tomen fuerzas en Dios, y manos a la obra, que para defender a los no nacidos, Dios nos ha llamado nosotros।



Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Colosenses cap. 3, vers. 23



No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Galatas cap. 6 vers. 9

Comentarios

Anónimo dijo…
Ok

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